jueves, 28 de enero de 2016

HÁGASE LA LUZ


 Pues si, los años aunque embellecen la madera con su pátina, también hacen estragos sobre los acabados, volviéndolo opacos y mates. 

Esta pareja de mesillas de los años 30 o 40 son un claro ejemplo. Después de retirar el acabado de forma no agresiva, aparece una madera de castaño preciosa, con toda su pátina.



 Me encantan estas  mesillas, sencillas y con carácter.



Que su dueña sepa que ya estoy ahí, casi listas las tengo, al igual que la supermesa. Unos días de secano haría todo más sencillo, pero Galicia es así, muy mojada.

7 comentarios:

  1. esto me recuerda al dormitorio de mi suegra que despues de tantos años esta un poco mas clarita que la tuya pero tambien habra que hacerle un remozado, me encanta como queda en este color una monada y no necesitan mucho mas, bes y ha quedado nueva

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  2. Y... tanto que han visto la luz!!! parece totalmente diferente, más fina y elegante, yo también descubro en ella el paso de los años y una vida anterior,con la restauración se muestra antigua y su antes era una mesita vieja,
    Mucho tiempo sin visitarte, me quedare un poquito por aquí pues me he perdido bonitas cosas!
    Lola

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  3. Menuda sorpresa mas agradable encontrar un joya así debajo de la oscuridad.
    Un saludo

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  4. Vaya un destape que has hecho. Queda divina. El pomo de reloj me encanta también. Ay qué manos tienes guapa, bss

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  5. Madre mía, pensaba que era esmaltada en negro, je, je...`preciosa ha quedado
    Bstos

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  6. Madre mía, qué cambio!!
    IMPRESIONANTE guapisima.
    Cómo trabajas la madera, Mamen!
    Un besito!!

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  7. Un cambio muy, muy interesante!! Ha quedado increible. Me encanta la madera y aquí se aprecia en todo su explendor!
    Besos

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