Este es otro de los trabajos con los que he andado entretenida ultimamente.(Las fotos os pido disculpas, pero se hace de noche muy pronto y están sacadas con poca luz y una cámara muy sencilla).
Se trata de un armario de castaño de los años 40 o 50, con una madera muy buena, pero que resultaba bastante pesado visualmente. Además esa disposición en diagonal en medio del panel de los tiradores tan típica de la época no me gusta nada.
El acabado se encontraba muy ajado y en algún momento le sumaron una capa de barniz universal por encima, así que "el gordo era de importancia". Cuchillas, decapante y muchas horas para dejar la madera limpia, lista para recibir el matacarcomas (que siempre que retiro el acabado aplico por sistema).
Le di un acabado muy natural que en el castaño luce muchísimo, y las puertas laterales las vacié para colocar unos cristales que le quitaran peso y telas que le dieran alegría.
Con la misma aproveché para cambiar la disposición de los tiradores, escogí unos de bronce preciosos, y coloqué bocallaves nuevos en el mismo material, ahora sólo falta que aparezcan las llaves.
Menudos días de locos, con los niños revolucionados, las notas, las cenas, preparar maletas,....uff, las fiestas son un poco estresantes para las madres. A ver si antes de noche buena os puedo enseñar alguna cosita más y como poco a poco va quedando el nuevo local.







