Bueno por fin hoy ha salido el sol, las temperaturas han subido y doy finalizada esta máquina con la que ya llevaba bastante tiempo, así que estoy pletórica.
Es un modelo de Singer muy antiguo, concretamente de 1898. Creo que ya os comente en alguna ocasión que en la página oficial de la marca podeis conocer la fecha y lugar de fabricación de vuestra singer simplemente introduciendo el número de serie que a parece a la derecha del plato. También podeis leer la historia de la marca que llegó a ser un emporio del momento.
Este modelo tiene el devanador abajo por que la canilla también es diferente, parece una bala que alberga un husillo de latón alargado, (creo se llama canilla de bellota, pero más bien parece una bala).
Las piezas de hierro no se si alguna vez estuvieron cromadas, pero supongo que no, por que el proceso de cromado aunque se conocía a finales del s.XIX no se extendio hasta el sXX. En cualquier caso me he limitado a limpiarlas bien de óxido y darles una mano de cera mineral para conservarlas. Cromarlas es carísimo, y aunque algunas se podían haber puesto nuevas , como que le quitan encanto a la pieza, creo que mejor con sus piezas originales cargadas de pátina.
Aprovecho también para enseñaros alguno de los trabajos que van saliendo de los cursos, por que francamente hay cantidad de piezas muy curiosas y estamos trabajando mucho.
Es el caso de la mesa de Fernando. Mirar que cosa más bonita se ha currado.
Perteneció a sus antepasados y aunque no lo creáis era la mesa de comer (y es que aunque ahora las cosas están muyyy mal, si miramos con perspectiva se ha andado mucho en los últimos 80 años).
El caso es que ya nos dieran a muchos una mesa así para poner al lado del sofá con una lámpara sofisticada que acentuara la sencillez de la pieza, sí,sí, quedaría preciosa, así que los que tengáis las "pendellas" llenas de muebles que os parecen viejos, revisad, no sea que tengáis tesoros sin haberos percatado.
Hemos tenido que tintarla para poder casar la variedad de maderas utilizadas (castaño, frutal y roble), y es que la gente aprovechaba los recursos que tenía, una práctica sanísima a la que probableme te tendremos que volver y comprobar que no sólo no pasa nada sino que fomentamos nuestra creatividad.