Este es un trabajo que tenía pendiente y con muchas ganas de hacer. Se trata de un escritorio de castaño y estructura en pino, al que por el camino se le largó un mano de barniz universal bajo un un tinte color "mercromina"(que palabra más retro, al su lado betadine no tiene nada que hacer ja,ja,...) que sinceramente a la madera de castaño le queda como una peineta a un calvo.
Y es precisamente ese tinte lo que a complicado todo el trabajo. El barniz lo retiré con relativo poco esfuerzo, ¿pero el tinte?, la madre que lo parió, usé todas mis artimañas y el puñetero se resistía enquistado en las vetas de la madera.
La madera de castaño cuando envejece tiene un color cuero muy bonito y la veta muy, muy marcada. En Galicia se ha usado muchísimo por los carpinteros locales por simple y llana razón de que es lo que tenían más a mano y es además bastante resistente a la humedad de este clima.
Yo he procurado darle un aspecto lo más natural posible, pues me parece que es como más luce sin lugar a duda.
En los paneles es donde más complicado resulta eliminar el tinte, hay que hacerlo con mucho cuidado.
El fondo de los cajones lo forre con un papel que le va al pelo con motivos de cartas de avión que ya había empleado en otras ocasiones y a mi personalmente me gusta mucho.
Los tiradores los he cambiado por unos de oficio combinados con otros de concha para el cajón central, los originales eran de haya y no había manera de eliminar la "mercromina", además el latón realza el color de la madera de castaño.
Se va para Santiago , va a ser un regalo sorpresa, esperemos haber acertado.