Desde Vigo me envían esta mesilla para darle un aspecto shabby. Es un modelo de los años 50 de chapas finas, que creo que va salir ganando con el cambio.
En la puerta me pidieron una cerradura y aproveché para darle uso a mi colección de llaves viejas de hierro, de esta manera la llave del cerrojo es más visible y difícil de perder y a la vez le da un cierto carácter.
En la puerta añadí un estarcido en relieve muy gastado.
El tirador original no era de muy buena calidad y lo sustituí por otro de concha que tapaba las marcas dejadas por el viejo. Los herrajes nuevos los gasté un poco y les di pátina para integrarlos con el resto de la pieza.
El interior no estaba muy bien y lo forré con papel vinílico a rayas que ya empleé en otras ocasiones y es muy vistoso.
